
Existen quienes simplemente no comprenden el deseo sincero existente en almas caritativas que buscan ayudar a todo aquel que lo requiera, sin ánimos por obtener recompensas u ovaciones. Estos, fruncen su ceño y dudan a gritos la veracidad del amor por la vida; llegando incluso a mofarse de quienes valientemente prestan algún servicio.

Alguien hace un tiempo dijo "el ser humano es auto-destructivo por naturaleza", y recuerdo además otra frase : "la maldad es inherente al ser humano"; y esto me hace preguntarme ¿Acaso vale la pena desistir? ¿Debo convertirme en un ser frío, ajeno a todo acto de fé? ¿Debo sacrificar la bondad que Dios impregnó en mi corazón? ¿Debo acaso enterrar la formación de toda una vida y perder finalmente mi alma? buscando complacer estúpidamente y ahogarme ante comentarios ridículos de aquellos quienes no portan una pizca de humanidad; y se pierden constantemente ante vanidades y costumbres vacías.

Pertenecemos a una generación donde el marketing convirtió al deporte, las artes y los valores humanos en un negocio, donde al final solo importa el consumo, y pagamos sumas absurdas de dinero sin que tiemble nuestra mano por ver los "dioses del fútbol", "las divas en un escenario" o todo aquello que venda lo que brillantemente nos ha cegado.

Acaso la maldad cubrirá completamente este mundo?; se acabarán los libros, morirá la música, dudarán todos que el mundo sea mundo y guardarán silencio....

Te pregunto hermano, ¿Dejarás tú de sonreír?
Dios los bendiga.
¡Sonreír no es mostrar los dientes, sino el alma!
M. Gandhi
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