28 may 2015

Cuando te declaras culpable

Como seres emocionales y volubles continuamente nos vemos expuestos ante grados variables de culpabilidad, frustración e impotencia que no discernirán entre planos personales y/o laborales,  y digo esto porque nadie esta exento a experimentar en algún momento de su vida abatimiento o depresión; ¿Acaso no te has notado alguna vez inmerso en una tristeza ridícula e inexplicable? ¿Acaso no has reflejado apatía e irritabilidad sin explicar el porque?
...despierta e interioriza... tu arraigado optimismo que un día creíste imbatible, hoy yace corroído tras el paso de los años.

En los últimos 6  meses, nuestra comunidad se vistió de luto en siete ocasiones -4 adultos mayores (pacientes diabéticos, hipertensos y con francas complicaciones renales), 2 adultos jóvenes (nefropatía fulminante y neoplasia uterina) y 1 neonato (fallecido en el hospital regional ante complicaciones perinatales)-; algunos fueron atendidos inicialmente en nuestro centro comunitario y por razones diversas decidieron voluntaria e involuntariamente seguirse en otros centros asistenciales.                
           
Aclaro que realmente me resultó difícil prever el impacto que causarían estos eventos, llegando al extremo de responsabilizarme directa e indirectamente. Y es que en múltiples ocasiones sobre estimamos nuestro rol en el perfecto plan de Dios, y nos volvemos auto suficientes
y severamente críticos.

8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; ... 17 porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 8-9 y 17-18

No hay comentarios:

Publicar un comentario